Mostrando entradas con la etiqueta MICRODRAMA. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta MICRODRAMA. Mostrar todas las entradas

sábado, 31 de mayo de 2014

No hay resultados para su búsqueda

-Mamá...
-¿Qué, hijo?
-Tengo poemas premonitorios...
-Pues no leas tanto. A ver si no va a ser bueno...
-Hace mucho que dejé de leer.
-Pues entonces... ¡Corta por lo sano!
-¿Dejo de escribir?
-¡Deja de pensar!
-¿Y qué hago?
-¿No te gusta nada de lo que ponen en la tele?
-No...
-¿Ni el fútbol?
-Es el opio del pueblo.
-Juega a la consola.
-Mamá, no tengo...
-¿No te compré una por tu comunión?
-No.
-Vaya, ¡qué mala madre soy!
-No, mamá, no eres mala. Yo no te la pedí. No me gusta.
-Me alivias... ¿Por qué no te vas con tus amigos al parquecito?
-¿A beber litronas?
-Lo hacen todos los de tu edad.
-¿Eso me ayudará a dejar de pensar?
-Un rato, al menos.

-Pero es que... Mamá, mis amigos fuman porros...
-Que fuman porros, dices. Porros.
-Sí.
-Algunas veces, ¿no?
-Todo el rato.
-¿Todo el rato?
-Sí, mamá, sí. Y cuando fuman, no tienen conversación.
-Quieres decir que se quedan tranquilitos, ¿no?
-Bueno... Algo así.
-¿Y sus madres?
-Sus madres no les dicen nada.
-¿Porque fuman también?
-¿Quiénes?
-Las madres.
-No creo.
-Mira, hijo, voy a hablar muy seria contigo: no me importa que seas rarito, pero, por el amor de Dios, que no se te note tanto...
-...
-...

-Bueno, mamá, entonces ¿quieres leer mis poemas premonitorios o no?
-...